jueves, 25 de noviembre de 2010

web 3 .LEEDLO!! VAIS A ALUCINAR!

Esté, esta página es mejor que las dos anteriores que les mostré, es una unión de las dos anteriores, en esta página se hace pública la falta de respeto hacia inmigrantes con historias verídicas, al igual que se defienden sus derechos de manera limpia, y se comparten cosas de interés.
NO DUDÉIS EN METEROS A INVESTIGAR UN POCO ,
En esta página encontré la siguiente situación, la cual creí conveniente que era necesario compartir con todos vosotros...
Por favor! leedla! es impresionante hasta donde se puede llegar.
Octubre 16th, 2010 | by admin | Vivió horas de angustia que  en el aeropuerto tras ser inadmitida por la policía española.
MARÍA CECILIA TONON
ARGENTINA

“Soy María Cecilia Tonon, Licenciada en Historia, docente de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad Nacional del Litoral.
En agosto obtuve una beca en el marco del Programa de Becas de Movilidad Docente a Madrid (España) del Ministerio de Educación de la Nación para realizar una pasantía de investigación en la Cátedra de Memoria Histórica del siglo XX, dirigida por el Dr. Julio Arostegui, de la Universidad Complutense de Madrid.
La misma se desarrollaría entre el 3/10/2010 y el 4/12/2010. Por motivo de salud, tuve que aplazar mi viaje por una semana, concretando finalmente el vuelo el 10/10/2010.
Llegué al aeropuerto de Barajas y en cuanto presento mi pasaporte y me consultan sobre el motivo del viaje, les explico que se trata de la realización de una pasantía de investigación en la Universidad Complutense de Madrid y le entrego la carta de invitación que el profesor Arostegui había confeccionado.
Seguidamente me solicitan el tiempo de estadía y el lugar de residencia, que yo confirmo anexándole la constancia del Colegio Mayor Argentino en el que constan todos los datos. Finalmente, me consultan cuánto dinero llevo, al que yo respondo con la suma de 1200 euros.
Luego, el oficial me retiene el pasaporte y me dice que me siente a un costado que sus “compañeros” me iban a hacer una entrevista, luego de lo cual yo pregunto si había algún problema y me responde con el mismo argumento.
Sin mediar otras palabras, hago lo que me dicen y luego de una espera de alrededor de 45 – 60 minutos, me llama un encargado del control (que “no me puede decir su nombre” y que responde al nº 96888).
Allí me dice que “algunas embajadas creen que por tratarse de un periodo de estadía menor a los tres meses, no se requiere visa, pero que en caso de estudio, la leyes españolas requiere el visado de estudio”.
Ante esa respuesta, yo contesto que mi llegada a España no es por razones de estudio, sino que soy docente de una Universidad argentina, que fui invitada por una cátedra de una Universidad madrileña para realizar una pasantía de investigación.
Haciendo caso omiso a mi explicación, me dice que tengo que esperar porque iba a tener otra entrevista y que a partir de allí su “jefe” iba a determinar.
Luego de un nuevo tiempo de espera, me llevan a otra oficina, me piden que deje mis objetos personales que guardan en un cuarto y que espere que ya me iban a llamar.
Tras un larga espera, me vuelve a llamar el mismo agente y me dice que me iba a tomar un declaración que para ello el gobierno español me había asignado una abogado y que sino yo podría buscar otro (¿!) para que esté presente y certificara la realización de la toma de declaración.
Durante el interrogatorio me realizan las siguientes preguntas: motivos de mi viaje, el tiempo y el lugar de estadía, si iba a percibir algún tipo de remuneración por mi trabajo [le dije que de ninguna manera, y que mi viaje había sido financiado completamente por el Ministerio de Educación de la Nación en el marco del Programa de Becas de Movilidad Docente a Madrid] -con qué dinero contaba para mantenerme los dos meses por qué si le estadía empezaba el 3/10 yo recién había arribado el 10/10. [Les expliqué que se trató de un problema de salud]
Finalmente volví a recalcar que mi viaje no se encuadraba dentro de un curso de estudio, sino que como otros colegas que vinieron con la misma beca, se trataba de un intercambio docente entre universidades.
Luego de revisar la declaración, procedí a firmarla y me dijo que no podía ser admitida por faltarme ese visado.
Le pregunté si había alguna solución posible, que quería hablar con la Embajada, que si tenía algún sentido hablar con mi Embajada o era ya una decisión tomada.
Lo que me responde es que yo podía hacer las llamadas que creía conveniente, que la embajada se podía poner en comunicación, y en ese momento desde un escritorio más atrás, otro oficial que seguramente debía ser el “jefe” y que había participado silenciosamente de toda la situación, comenta en voz bien alta: “la embajada puede hablar todo lo que quiere, pero quien decide el la POLICÍA ESPAÑOLA”.
Posteriormente me llevaron a la sala de inadmitidos. A todo esto ya habían pasado como cuatro horas de mi llegada, sin poder tomar ni comer nada.
Allí había una asistente social que lo único que hacía era venderte unas tarjetas telefónicas por cinco euros.
Traté comunicarme con la Embajada, pero por el feriado me respondía sólo un contestador telefónico.
Dejo el mensaje. Al tiempo me llama el Cónsul General Adjunto, J. Eduardo Valenzuela, que me dijo que sabía de mi situación, que no podía hacer nada porque la leyes españolas estipulaban el visado en caso de estudio, a partir de lo cual yo procedo a explicarle que yo no vengo por estudio y todas las mismas explicaciones que les hice a la policía española.
Me dice que la única institución que puede tener injerencia en este caso es la Universidad Complutense de Madrid porque era la institución española que podía mediar en mi situación.
Intento llamar a los teléfonos de la UCM, pero no hay nadie, también en virtud del feriado. Posteriormente llamo al Colegio Mayor Argentino explicándole mi situación y debo decir que fueron los únicos que intentaron por todos los medios tratar de solucionar mi situación.
Inclusive se contactaron con el profesor Arostegui que estaba en ese momento en Francia y que luego llamó a la Policía de Frontera para explicarle la situación.
Hicieron caso omiso a su intervención y le dijeron que no había posibilidad de resolver mi caso.
A las 21.30 recibo los dos últimos llamados del profesor Aróstegui (UCM) y del Sr. Horacio Fazio (CMA), que hasta último momento intentaron por todos los medios a su alcance resolver la situación.
A las 21.45 me vinieron a buscar dos agentes, me dieron mis pertenencias, y me acompañaron hacia el avión.
Ni siquiera me devolvieron en mano mi pasaporte, se lo dejaron al Jefe de Cabina. De esta situación sólo me queda una amarguísima experiencia.
La vivencia de la humillación, la indefensión, la impotencia, la prepotencia, la incoherencia, la desidia, el abuso de poder…
En un momento de la conversión telefónica, el Cónsul Adjunto me dijo: “mire, aquí pasan cientos de turistas y cada tanto toman a algunos al azar…esta vez le tocó a Ud.…”
Ante esta frase: ¿qué me quedaba? La amarga realidad. Me tocó a mí. En otra oportunidad, ¿a quién le “va tocar”? ¿Quién nos asegura como ciudadanos argentinos, entonces, que “no nos vuelva a tocar”? ¿Alguien puede darme una respuesta?”
Vía: www.enlatino.com
Al regresar a Argentina María Tonon perdió el bebe que estaba esperando, aunque no podemos asegurar que  haya sucedido por el maltrato recibido en el aeropuerto de Barajas por parte de la Policía Nacional Española, el solo hecho de pasar horas sin alimentarse y sometida a estrés  es un innegable factor de influencia en este lamentable echo.