viernes, 29 de octubre de 2010

Prejuicios en Ruital





Ruital era un pueblo muy pequeñito con apenas doscientos habitantes, muy tradicional y rodeado por una gran presa, se podría decir que este pueblito era una pequeñísima ciudad dentro de un enorme pantano.
Ricardo el más anciano de la ciudad y muy querido por todo el pueblo estaba muy enfermo, por eso los vecinos llamaron a su hijo Federico para comunicarle sobre el estado de su padre. Cuando éste recibió la noticia no tardó en hacer las maletas e ir con su hijo y su mujer a visitar a su padre.
Cuando Federico llegó a Ruital todo el mundo se quedó asombrado al verlo ya que nadie sabía que el hijo de Ricardo se había casado con una mujer de origen peruano, Catalina y que además tenían un hijo en común, nacido en Perú, Willy.
Ricardo poco a poco perdía las fuerzas y Federico no quería irse hasta que su padre no se recuperara por completo
 La vida en Ruital se hizo muy dura para Catalina y Willy, nadie les aceptaba por el simple hecho de que según sus palabras “no eran igual que ellos”.Tras dos semanas en el pueblo Catalina no soportó más los desprecios y humillaciones con las que los habitantes de Ruital la trataban todos los días, ya no por ella sino por su hijo y decidió regresarse.
Eran las cinco de la tarde y Catalina y Willy estaban preparando sus cosas para marchar, Willy decidió salir a dar una vuelta a la calle para poder observar por última vez aquel pueblito, ya que aunque su experiencia con los habitantes no había sido la mejor, era el pueblo más lindo que él nunca había visto.
Willy anduvo, anduvo… Cuando de repente vio correr al lado suyo un pequeño reguero de agua, la curiosidad le hizo seguir aquel riachuelo y encontró lo que nunca habría imaginado. En la presa se había hecho una fisura porque había llovido demasiado y si no se buscaba alguna solución la presa podría vencer y el pueblo quedaría completamente “ahogado”, así que Willy rápidamente cogió un palo que algunos pasos atrás había visto y tapó el agujero, para sin perder ni un momento ir a buscar ayuda. Todo el pueblo se puso en marcha y consiguieron buscar una solución, finalmente solo quedó en un susto, pero todo el pueblo le debía una explicación a Catalina y a Willy, ya que éste había salvado al pueblo y a todos los habitantes de éste. Y así fue el alcalde del pueblo les pidió que por favor no se marcharan así, se habían portado muy mal con ellos y se lo querían recompensar haciéndoles una gran fiesta.
Ricardo fue mejorando y Calina y Willy decidieron quedarse junto a Federico hasta que el abuelo estuviera mejor.